En mi país asumió la Presidencia Mauricio Macri el 10 de Diciembre y días antes en Venezuela la oposición obtuvo un histórico triunfo en las elecciones legislativas. Luego, de días de enredo, acerca del lugar de la ceremonia de asunción presidencial y los atributos de mando, finalmente Mauricio Macri inició su mandato presidencial.
La Ex Presidente Cristina Kirchner ya había decidido no entregar los atributos del mando, para no brindar la foto de ese traspaso que inmortalizaba su despoder. El Kirchnerismo, por ideas de Carlos Zannini, siempre fue apegado a no otorgar imágenes que considera símbolos de debilidad, des-poder o aquellas que considera iguala a su líder con otros dirigentes políticos. Una lógica alocada, que muchos desde la racionalidad o el protocolo, no han entendido en estos años.; la lógica que considera que el poder les pertenece y que todo aquél que lo detente fuera de ellos, es un usurpador.
El Presidente Mauricio Macri pronuncio un breve discurso al asumir la presidencia.
Resalto su voluntad de producir cambios que permitan normalizar la economía y la visión de la Argentina en el mundo. Efectuó un llamado a la concordia y a la unión nacional y prometió luchar contra la corrupción. La decisión de no llamar a sesiones extraordinarias y esperar a que el Congreso retome sus actividades en marzo del año venidero, responde a la idea de no fracasar en la sanción de algún proyecto de ley enviado al Parlamento.
Las dificultades que tendrá el Gobierno para aprobar leyes y conformar mayorías en la Cámara de Diputados y la adversidad numérica absoluta con que cuenta en la Cámara de Senadores explican esta decisión táctica; por eso, el Presidente Maurcio Macri llamo a desarrollar el “arte de acordar” en su primer discurso como Presidente y convocó, al otro día de asumir, a todos sus rivales en las elecciones presidenciales al dialogo político.
Diciembre trajo nuevos vientos para Latinoamérica.
Alertamos en columnas anteriores acerca de la dura oposición que tendrá el nuevo Gobierno de parte del Peronismo en su conjunto, en especial del sector más duro, que responde a la Ex Presidente Cristina Kirchner. Esta buscará el fracaso del nuevo gobierno, o bien, colocarlo en situación de permanente dificultad de gobernar, para extorsionarlo así veladamente por impunidad a cambio de una supuesta seudogobernabilidad.
Sería un error grosero de Maurcio Macri intentar navegar esas aguas y bucear esos tenebrosos acuerdos, en esos términos, que le serán ofrecidos. Al gobierno se lo deberá dejar andar y pronto irá mostrando su perfil, prioridades, modos y características.
Hay una nueva ilusión y un aire fresco de la sociedad que busca transitar los problemas que puedan surgir sin violencia, imposiciones y actitudes autoritarias. Argentina deberá recuperar la normalidad institucional. Eso será lo más revolucionario hoy en día. La política es deliberación. El Congreso debe volver a ser el lugar donde se debaten los grandes temas del país.
Argentina debe volver a darle entrada al imperio de la ley, que garantice la igualdad de todos sus ciudadanos, y que también incluya al Gobierno. También, desde la educación, volver a garantizar trabajo premiando el esfuerzo, la virtud y la superación personal.
Le escribí, al nuevo Presidente, en su cuenta de twitter el día de su asunción para dejarle plasmada mi humilde sugerencia de lo que pienso y es: “que en su Gobierno reparta a todos los Argentinos sólo dos cosas: Justicia y Oportunidades”.
http://www.minuto30.com/el-nuevo-gobierno-debe-repartir-justicia-y-oportunidades-alvaro-de-lamadrid/416876/



