Álvaro de Lamadrid expresó su claro apoyo a Maxi Abad porque es un radical auténtico, con trayectoria y recorrido radical. Es un dirigente formado, expresa la verdadera renovación de las ideas de futuro y garantiza pensamiento radical y acción Radical que es lo que falta.
Este viejo partido , siempre expresa ideas frescas y jóvenes, y Maxi Abad es quien garantiza esos principios y valores radicales que hoy son los que demanda el país (el respeto a la CN, la ética política, la defensa de la libertad, la justicia y la división de poderes, la concepción democrática y plural del ejercicio del poder).
¿Qué espera un militante de su dirigencia? Esto que señalo, un radicalismo que quiera ganar, no que hable de renovación y solo busque liderar para salir segundo o arreglar con el peronismo.
La otra lista de Posse habla de renovación cuando gobierna su distrito desde antes de que el hombre llegara a la luna o antes de que Fidel Castro llegará a la Habana. Además tienen el apoyo de la Campora y Cristina y ya han mostrado poco apego a continuar en Juntos por el Cambio, Posse rompió el bloque en la legislatura Provincial y tiene el apoyo de dirigentes que se entienden más con el Gobierno que con Juntos por el Cambio.
Lo importante no es quien lleve el palo, lo importante es la bandera, decía Balbín y esta otra lista solo quiere el palo y ahí no hay bandera o no se sabe qué bandera puede flamear.
Hacer política es honrar los cargos , la palabra y ser coherentes. Ofrecer una alternativa, un futuro, una salida, y eso es lo que garantiza Maxi Abad.
Maxi Abad no se vacunó.
Un mejor y más claro radicalismo y sobre todo garantiza la continuidad y solidez de Juntos por el Cambio, donde el radicalismo debe liderar e impregnar de sus valores y propuestas a la coalición.
La política son ideas y causas y estas ideas radicales y la causa reparadora del radicalismo en la política y en la vida social no tienen mejor expresión que la de Maxi Abad .





Pua
May 16, 2021 -
El Estado no apoya la defensa de la propiedad privada, aunque es mandato constitucional y la base de nuestro sistema de gobierno; no reconoce a nuestras escrituras como instrumento fundamental para recuperar rápidamente el inmueble usurpado; no da a conocer la cantidad de denuncias por usurpaciones registradas anualmente en el país, se limita a ignorar los reclamos de las víctimas de este delito, dejándoles como única salida la acción judicial por vía particular, que requiere altísimas sumas de dinero.
No prevee el patrocinio jurídico gratuito a las víctimas de usurpación, alegando que el usurpado «tiene una propiedad»: con la que no puede, ni obtener una renta, ni venderla al valor que corresponde, sólo desprenderse de ella a precio vil, ante quien pueda pagar el litigio para recuperarla.
El usurpado es una víctima que no es reconocida por ninguna de las entidades que tienen como objetivo proteger y representar a víctimas de la delincuencia: Usina de la Justicia, CENAVID, ACIJ, Ministerio de la Mujer, que se obstina en no reconocer a la mujer violentada física y psicológicamente para despojarla de su techo como otro caso más de la violencia de género.
Así, los usurpad@s nos hundimos en nuestra desgracia, perdiendo el pasado, que el usurpador destruye al okupar la propiedad; perdiendo la salud en la enorme mayoría de los casos, por tener que litigar años y años dentro de un sistema de justicia que no le reconoce rápidamente sus derechos; perdiendo todo su patrimonio para pagar honorarios de abogados no eficientes y eficientes.
El porcentaje de inmuebles recuperados es ínfimo, las usurpaciones anuales se cuentan por cientos de miles: un verdadero «tsunami», como certeramente afirmó un reconocido periodista de investigación cuando le preguntamos.
Todo esto sólo confirmó el tamaño del problema que nos afecta: estamos en medio de poderosos intereses, que el sistema judicial no enfrenta. Es más: éste tiene su propia y fundamental motivación, que afecta directamente a los propietarios de inmuebles usurpados: prolongar las causas hasta el infinito, para cobrar los mayores honorarios posibles, durante el mayor tiempo posible