La crisis en la que nos metieron los Fernández se resuelve con política, no golpeando la puerta de un cuartel.

Duhalde fue el gran desestabilizador del gobierno de Fernando de la Rúa, no se bancó perder las elecciones y agitó las aguas para provocar la caída de un presidente constitucionalmente electo.

Como la venganza es un plato que se come frío, es el turno de Cristina Kirchner y ahora los barones del conurbano que se vienen aguantando a la jefa de la banda con sus soldaditos de La Cámpora quieren poner punto final a esto y para eso quieren usar las protestas genuinas de la gente para desestabilizar.

Duhalde habló además para adelantarse al probable golpe de Cristina a Alberto y quiere hacer el suyo.

Juega a desestabilizar a Alberto y arrastrarla a Cristina, que es de quién en verdad busca desembarazarse, para que Massa ocupe el lugar que tuvo él en 2001.

En verdad su anhelo golpista esconde su deseo de liberar al PJ del Kirchnerismo y de la Cámpora.

Haberles dado el poder en 2003 y ser traicionado por los Kirchner es algo que no pudo superar y hasta prefiere un golpe militar antes que Cristina instale la autocracia familiar hereditaria.

Mencionó que estás realidades ocurren fuera del pais para que sus dichos queden enmarcados en un contexto, buscando así apoyar, en esos ejemplos, la idea de que también podría suceder en nuestro país y lavar algo de los motivos no confesados de su recomendación golpista.

Lo tremendo es que para impedir que Cristina deseche a Alberto, propone un golpe.

Golpe a golpe se van traicionando hoy en el PJ.

Como los Kirchner pasaron la raya de hacerle golpes a los propios, hoy Duhalde se la quiere devolver a Cristina. Y lo planean diciendo que entienden a los ciudadanos y les importa el país.

Álvaro de Lamadrid

Diputado Juntos por el Cambio

 

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