Valoro la voluntad política que expresa el decreto para recuperar el dinero robado de la corrupción y la instalación narco llevada a cabo en el país , como herencia del kirchnerismo y sus vínculos con la Venezuela chavista y las Farc.

Esta voluntad política debe ser clara y perseguir la corrupción de manera sostenida en el tiempo venga de donde venga. Sin que
ricos o entrenados.

La plata que nos falta para escapar de laurgencia en que vivimos, el endeudamiento recurrente y el déficit acuciante, se nos ha ido por la cloaca de la corrupción. La corrupción ha sido y es la partera de todas nuestras desgracias. Pero la corrupción es consecuencia de que hemos consagrado la impunidad.

La ley de extinción de dominio es la confesión de que nos falta república y del fracaso inocultable de nuestros organismos de control que hagan realidad la institución de la rendición de cuentas en democracia es evidente.

Será necesario contar con jueces y fiscales especializados en extinción de dominio, con mecanismos que posibiliten una condena anticipada de extinción del dominio a cambio de una confesión y fundamentalmente con una firme protección de los testigos que intervengan en el proceso y aporten datos claves.

El objetivo debe ser evitar que los bienes mal habidos sean ocultados, negociados, distraídos o birlados y transferidos. Cuando hablamos de bienes, hablamos de bienes inmuebles y muebles, sociedades, comercios o unidades de explotación económicas y sumas de dineros en entidades financieras, etcétera.

La ley de extinción de domino no solo recupera bienes y dinero para el Estado, sino que también logrará desactivar organizaciones criminales que siguen gozando de buena salud, más allá de la caída en desgracia de algunos de los integrantes de la banda, dado que permite individualizar la totalidad de los integrantes de la organización.

Esto permitirá, en base con la información y la prueba recolectada, evitar nuevos y ulteriores episodios y casos de corrupción.

Durante largos años de denuncias formuladas en la Justicia, sin avances significativos a la fecha, hice hincapié en la necesidad de investigar el circuito de negocios ilícitos montado entre la anterior administración del gobierno de mi país de Néstor y Cristina Kirchner, con el gobierno de Venezuela y las FARC de Colombia, circunstancia ésta que explica la instalación definitiva del narco en la Argentina y como en el tiempo se desarmaron los controles para que la droga de las FARC y el Chavismo pudiera tener en Buenos Aires y la Patagonia Argentina nuevos puertos de salida hacía Europa.

Concretamente la urgencia y necesidad de encontrar el dinero enterrado en el sur argentino por los Kirchner, como he denunciado, quienes copiando la vieja metodología de las FARC, importaron ésta práctica a nuestro país por inspiración Chavista.

Los cuadernos de Centeno, el chofer del Ministerio de Planificación del anterior gobierno, me han dado la razón acerca de la existencia de un sistema de recaudación de dinero diario, que no provenía sólo de la obra pública, sino también del negocio del transporte, la energía, el oro, el juego, los prestamos fiduciarios, Enarsa, YPF, Venezuela, las FARC y el narcotráfico.

Se había organizado un gobierno para delinquir. Esto requería una respuesta extraordinaria para investigar esa hipercorrección. Esta mega corrupción diaria de años.

Funcionarios del anterior gobierno y empresarios desfilan hoy en Tribunales arrepentidos de haber sido partes de éste sistema, pero sin profundizar la verdadera magnitud de esa corrupción y el destino final del dinero que se debe encontrar.

Aspectos vinculados a estos asuntos tan importantes, todos denunciados en la Justicia y contados en tres libros, más las investigaciones llevadas adelante por los opositores venezolanos al régimen de Maduro, evidencian la gravedad y el alcance de todos estos hechos denunciados sobre los cuales se debe investigar hasta recuperar lo robado, mas allá de las imprescindibles y necesarias encarcelaciones que deberían llevarse a cabo.

Todo esto debemos investigarlo nosotros los argentinos y lograr que no reine la impunidad y el desencanto con la política para solucionar esta deuda de la democracia que expresa la falta de justicia y republica.

Se trata de dinero del narcotráfico y de actividades delictivas producidas como consecuencia del narcotráfico.

Sino lo hacemos nosotros y damos con ese dinero robado, lo hará la DEA.

* El autor es dirigente de la Unión Cívica Radical de la ciudad de Buenos Aires.

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