El grupo de los cinco miembros permanentes del Concejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia, más Alemania e Irán alcanzaron la pasada semana un acuerdo marco que prevé que el enriquecimiento de Uranio de Irán sea limitado y supervisado por un período de 15 años: Teherán aceptó desacelerar parte de su programa nuclear a cambio de una flexibilización de las sanciones económicas.

Este acuerdo de 60 páginas, que tiene muchas lagunas y ambigüedades en el punto más importante que es el de la verificación y que generó críticas, no sólo del Partido Republicano en EEUU sino también de los opositores más duros de Hassan Rohani en Teherán; el acuerdo intenta según señalo Barak Obama “impedir que Irán tenga una bomba nuclear” y lo justifico argumentando “que era esto o la guerra”. La supervisión sobre las actividades nucleares de Irán estará a cargo de la OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica). Esta según el acuerdo podrá:

  • Supervisar todas las instalaciones por 15 años.
  • Las inspecciones serán acordadas previamente y no serán repentinas.
  • Las inspecciones serán exhaustivas.
  • Irán puede rechazar las inspecciones que perjudiquen su seguridad nacional.
  • Teherán accede a la inspección de la base militar de Parchin.
  • Ratificación del Protocolo Adicional de Irán al Tratado de No Proliferación Nuclear.

La supervisión extranjera no será completa ni eficiente, y esto surge de la lectura del acuerdo. La operatividad del mismo en cuanto a las verificaciones demuestran una victoria de Irán. Estados Unidos pretendía que Irán le entregue una llave en mano para que los inspectores de la OIEA (y espías internacionales) revisen a gusto todos los complejos militares, en el momento no logró.

Llega a tiempo el acuerdo? La bomba no está aún? Gana tiempo Irán? Porque este parche de apuro de EEUU? Todas son preguntas importantes que debemos formularnos.

Este acuerdo, recuerda al de la ciudad alemana de Múnich en 1938. El jefe del gobierno inglés, Neville Chamberlain, con el apoyo del primer ministro de Francia, Edouard Daladier, pactó con Hitler y le entregó “los territorios de preponderancia alemana” dentro de las fronteras de Checoslovaquia.

Chamberlain, volvió a Londres como un héroe porque supuestamente había “salvado la paz”, señalando “una paz obtenida sin sangre es traída de Alemania”.

Churchill, fue la única voz disidente, pues todos estaban contentos con el acuerdo de Múnich: “Hemos encajado una derrota total y absoluta. Esto es nada más que el comienzo” dijo con actitud preclara y visionaria. Todo régimen de oscuridad necesita ganar tiempo para cumplir sus planes funestos. Por eso en la historia de cada dictadura hay un preludio en donde autócratas y tiranos buscan maneras “para preservar la paz y desarrollar la revolución pacífica”.

En mi país, la Presidente Cristina Kirchner festejo el acuerdo y lo relaciono perversamente con su Pacto de Impunidad con Irán, país sindicado como autor de la voladura de la AMIA en Buenos Aires por el fiscal asesinado Alberto Nisman, quién señalo en su denuncia los vínculos de la Presidente con Venezuela y Teherán en el otorgamiento de uranio enriquecido con fines nucleares.

Me quedo con las palabras de Iara Nisman -la hija del fiscal asesinado- en el acto por el 21° Aniversario de la AMIA cuando en un momento de gran emoción leyó una carta y dijo: “Les pido que nos ayuden a buscar la verdad y que se valoré el trabajo de mi padre”.

Ese trabajo; que tiene que ver con la impunidad pactada por la Amia y con Irán, también tiene que ver con este acuerdo del G5 más Alemania, que le permite a Irán respirar peligrosamente victorioso.

Debemos tener una mirada crítica y vigilante con estos parches que buscan fotos de triunfo y dilatan problemas sin soluciones reales. Lastimosamente decimos que no hay nada para festejar, ni mucho menos, para dejar de preocuparse con este acuerdo del G5 más Alemania e Irán.

 

Fuente: http://www.minuto30.com/obama-y-el-fantasma-de-munich/365005/

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