>En ese contexto se llevó a cabo el ballotage presidencial en Austria el domingo pasado. Dicha eleccion parecia ganada por el candidato ultranacionalista Norbert Hofer del Partido della Liberta. Norbert Hofer prometia expulsar a los migrantes y encarcelar a toda persona de apariencia extraña. De los migrantes dijo que eran “Invasori e tagliatori di gole”, “Invasores y cortadores de garganta”. Con ese discurso los primeros guarismos lo daban ganador, por escasos 3000 votos, pese a perder en Viena, la Capital.

Parecia raro que Austria se volcara a votar a la extrema derecha ultranacionalista y xenofoba, pero parecia que asi sucederia. Sin embargo, faltaba computar el voto por correspondencia de los austriacos que viven fuera del pais y, ese voto resulto decisivo para dar vuelta, a ultimo momento la eleccion, dandole un triunfo finalmente al candidato socialdemocrata ecologista Alexander Van Der Bellen, hijo de inmigrante por una diferencia final y total de 31.000 votos.

Los austriacos que viven fuera del pais y tienen otra vision del problema de Europa y de Austria en particular, frenaron asi, la avanzada de la ultraderecha. Sin embargo, el populismo de derecha se prepara para gobernar desde Varsovia a Paris. La crisis de identidad de Europa teme el contagio del populismo.

Italia aprobo una reforma constitucional que le da mayores poderes al Primer Ministro y redujo el Senado a una Cámara de representacion regional, casi sin facultades, confiriendo solo a la Cámara de Diputados la exclusividad de la labor legislativa. Es el fin del bicameralismo. Matteo Renzi el Primer Ministro Italiano llamo a votar la reforma para terminar la inestabilidad de los gobiernos en Italia, pero dicha reforma esconde poderes especiales sin frenos parlamentarios para el Primer Ministro.

Hasta Silvio Berlusaconi y su partido, junto con Mateo Salvini, suenan con volver a caballo de la situacion y el miedo de Europa que confia en los ultranacionalismos populistas de derecha como tabla de salvacion. España parece cabilar en cuanto a su modo de votar, pero da muestras de desear acompanar al candidato que ofrezca de mejor modo rechazar migrantes, extranjeros y africanos y sirios.

En Alemania la ultraderecha crece liderada por Frauke Petry y en Francia Marine Le Pen del Frente Nacional se promete cerrar fronteras y no tolerar migrantes sobre los cuales considera causantes del deterioro de la forma de vida del pais. En Polonia la derecha conservadora avanza como en Suecia lo hace el Movimisnto Nacionalista. En EEUU no es casual que el candidato de la derecha Donald Trump tambien propone a quien lo vote construir muros y expulsar mexicanos y extranjeros, como asimismo, declarle una frontal guerra armada a Oriente.

La crisis de identidad de Europa hace que los gobiernos manden militares a las fronteras a reprimir y se recluyen asi en una actitud de egoismo. La derecha se monta sobre los problemas con la vieja receta del populismo ultranacionalista de puro presente y soluciones magicas que tanto daño ha causado en el pasado.

Pero hay un ejemplo de freno al ultraconservadurismo ultranacionalista a destacar significativamente: Londres. Acaban de elegir alcalde de la ciudad a un islamita Sadiq Khan, hijo de un inmigrante Pakistani chofer de colectivo, que prometió gobernar poniendo el acento, en la carestia de la vivienda, los problemas ambientales y una ferrea defensa de los derechos humanos sin distinciones.

El nuevo alcalde de Londres se educo en la escuela publica y pratica la religion musulmana.

El ingles demuestra asi, que querer a su pais no significa una sola identidad sino varias, que tener cualquier religion o ninguna, ser de color o blanco, migrante, extranjero, judio o ingles pobre, tradicional o elitista, solo indican que los origenes de cada uno importan poco o nada, a la hora de elegir quien gobernara. Que importan las propuestas y el futuro, no los slogan de momento o las consginas de miedo xenofobo.

Londres muestra una nueva ciudadania que contrasta con la que se cierra sobre si misma y su ombligo como ocurre en muchos lugares de Europa. Es un saludable mensaje el de Londres, un mensaje fuertemente antidiscriminador. El camino es la integracion.

A los terroristas fundamentalistas, hay que dejarlos sin posibilidades de aprovecharse del desprecio y la discrinacion social y economica que viven y sufren muchos jovenes musulmanes marginados injustificadamente en Europa. Asi, como hizo Londres, que resulta un faro y un freno a la avanzaza ultranacionalista populista de la ultraderecha en Europa.

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