El laberinto político en que se encuentra el Presidente Mauricio Macri avizora dificultades en múltiples frentes en el futuro cercano, las cuales se han encarado con mucha voluntad política y entusiasmo, pero con decisiones políticas que esbozan algo de improvisación y falta de diagnóstico y plan.
El Presidente Mauricio Macri encaró sus primeras semanas en el poder con dos objetivos.
El primer gran objetivo fue dar gestos de autoridad y firmeza, que lo alejen de una actitud de debilidad e indefinición política y el segundo encauzar la economía, el estado y las relaciones internacionales.
La decisión de gobernar tomando medidas políticas que han intentado marcar la agenda y la iniciativa gubernamental llevo al Gobierno a firmar constantes Decretos de Necesidad y Urgencia, los cuales han sido la implementación de una idea meditada para gobernar los primeros meses sorteando la fragmentación política legislativa que lo tiene sin mayoría ni quórum propio en el Congreso.
Se privilegio la imposición por sobre la deliberación como estrategia para comenzar a pagar las innumerables y alarmantes deudas del abandonado Estado Kirchnerista.
Se dictaron 3 Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) consistentes en modificar la Ley de Ministerios de la gestión anterior, el que transfirió las escuchas telefónicas a la Corte Suprema de Justicia y el que postergo la aplicación del Código Procesal Penal y por último el DNU para modificar la ley audiovisual y eliminar la AFSCA y la AFTIC.
También se firmaron cerca de 300 decretos más con medidas y designaciones, entre ellos, el que nombro a dos jueces de la Corte Suprema en comisión: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, los cuales critique por el indebido procedimiento utilizado.
Dichos nombramientos quedaron en suspenso, dado que el Presidente Mauricio Macri, no los hizo tomar juramento y no entraron en funciones.
El reciente viaje Presidencial a Davos, de buena acogida y resultados, se enmarca en el segundo objetivo de recuperar inversiones, poner en marcha el crecimiento y desarrollo del país, con la intención de recuperar créditos internaciones y consideración de los mercados, previo arreglo con los bonistas en juicio en EEUU.
Estas medidas de gobierno por Decreto despertaron algunos thrillers políticos que evidenciaron que el Gobierno sin querer quedará preso de la lógica de la confrontación de la Ex Presidente Cristina Kirchner.
La Ex Presidente intentará mostrar al nuevo Gobierno en situación de desgobierno, dinamitando cada vez que pueda su gobernabilidad, con el aprovechamiento de todas las oportunidades que vea para atacarlo y demonizarlo.
El pragmatismo del Gobierno de Mauricio Macri ha permitido llevar adelante al Kirchnerismo, en muy poco tiempo, resistencias políticas disparatadas a sus correctas medidas, pero con incorrectos o endebles procedimientos.
No es aconsejable insistir con la idea oficial de “hacer lo incorrecto por existir motivos correctos”.
La sociedad podrá avalar eventualmente en estos tiempos esa estrategia, pero será la que al mediano plazo le quitará autoridad al gobierno para restablecer la legalidad y la decencia pública en el país.
No se combate al mal con las armas del mal.
El plan de la Ex Presidente Cristina Kirchner consiste en ponerle precio al auxilio del PJ a la gobernabilidad.
En ese orden, ya ha dado muestras indubitadas que sólo destrabará el bloqueo legislativo que implementará para llevar caos al Gobierno desde Marzo, cuando se retomen las actividades del Congreso y se dé inició a la actividad legislativa; a cambio de impunidad personal.
El Presidente Mauricio Macri intenta meter una cuña en el PJ y obtener el apoyo de su ala renovadora, actitud que le complicará el frente interno y sus alianzas gubernamentales en pos de un camino lleno de incertidumbres, trampas y celadas.
Las buenas leyes obtienen quórum por sí solas sin necesidad de acuerdos contra natura de toma y daca.
El PJ ya decidió que la Provincia de Buenos Aires será el campo de batalla para su regreso al poder y planea asestar al gobierno una derrota parlamentaria en ese territorio en 2017 para exportar al país la debilidad del actual Gobierno.
Se equivocará el actual Presidente si no avanza en la reforma política, si no investiga la corrupción y si no establece una agenda sería de combate contra el narcotráfico y la inseguridad.
Próximamente publicaré mi nuevo libro donde analizo lo que está viviendo la Argentina, los desafíos y tempestades que se avecinan, y los obstáculos que enfrentara el Gobierno.
Allí dejo clara mi visión e ideas de cómo el cambio puede quedar trunco en el país.
Ello, puede suceder, si el actual Gobierno de Mauricio Macri toma como único objetivo el de terminar el mandato a como dé lugar tentándose en pactar gobernabilidad con el PJ.
En la Argentina corremos riesgo de que suceda algo que ya sucedió muchas veces.
El no aprender e internalizar que no hay nada más nuevo que lo que ya se olvido.



