Aquí pueden leer de la visita a ‪#‎RíoCuarto‬ la Nota de la Entrevista que me realizo el Diario ‪#‎ElPuntal‬ “La fortuna de Cristina es 3.000 veces mayor a lo declarado” es 21 Mil Millones U$S de dólares.

 

Álvaro de Lamadrid es el abogado que destapó el escándalo de las tierras que Néstor Kirchner y otros 50 funcionarios del gobierno compraron a precio vil en El Calafate a pesar de que tienen una cotización de mercado varias veces millonaria en dólares.

Es militante radical y en su libro “El Pingüino Emperador”, que ayer presentó en Río Cuarto, relata cómo fue el ascenso de los Kirchner al poder santacruceño y después nacional y cómo fueron enriqueciéndose en el ejercicio de la función pública.

– ¿Qué se va a encontrar el lector en El Pingüino Emperador?
– El subtítulo del libro es “20 años de Poder Bruto”. Abarca desde 1991, año en que Kirchner gana la gobernación, hasta 2011. Eso coincide con el tiempo en que viví en Santa Cruz, en el cual a través de la militancia política conocí a los Kirchner de primera mano. Cuando conocí a Kirchner, a los pocos meses de haber asumido la gobernación, hay una anécdota que explica mucho de la impostura ideológica del kirchnerismo, de hacer ver y presentarse como lo que no es. Estoy en Casa de Gobierno y lo veo a Kirchner conversando con Zannini y De Vido en un pasillo. Me llamó la atención una foto que había atrás de ellos; cuando me acerco, era la foto del típico gobernador de provincia con su presidente, pero estaba firmada por Menem y decía: “Para Néstor Kirchner, mi gobernador preferido, con afecto”. Los Kirchner fueron los primeros menemistas. Santa Cruz fue el premenemismo, una usina de ideas que Menem usó a nivel nacional.

– Como modelo político y de gobierno.
– Claro, la ampliación de los miembros de la Corte, la reelección, que se dio primero en Santa Cruz, un sinfín de ideas casi que utilizadas por Menem. También relato lo que ocurrió desde 2003; la llegada a la Presidencia casi con un efecto carambola. Kirchner empezó a recorrer el país con la idea de hacerse conocer y tener alguna posibilidad para el 2007 y se encontró con una situación que lo colocó siendo Presidente. Cuento en el libro cómo se gestó la candidatura de Kirchner. Fue durante una visita que hace Duhalde a Yacimientos Carboníferos Fiscales y allí Kirchner lo lleva a Duhalde a una estancia en las afueras del Calafate. Entonces le dice a Duhalde que él tenía el dinero suficiente para hacerse cargo de la campaña y prácticamente lo convence. Así se gesta el ascenso al poder. Y hoy estamos ante una situación muy parecida: esta idea que quiere imponer el gobierno de que Scioli es el chirolita de Cristina. Pero si algo tienen claro, por eso no lo sienten como propio ni le tienen confianza, es que si Scioli llega a ser Presidente, el kirchnerismo se termina pero por la propia dinámica del PJ, que sigue a quien maneja la chequera. Creo que la Presidenta piensa igual que Menem en el ‘89, cuando apostaba a que perdiera Duhalde. Hoy se da una situación parecida. A Scioli le han puesto a Zannini pero no para ganar; está puesto por si gana Scioli.

– Como un reaseguro.
– Como un reaseguro para que el proceso de independencia de Scioli del kirchnerismo no sea tan rápido y les permita tener una sobrevida que les dé impunidad.

– Usted decía que a nivel nacional los Kirchner replicaron exactamente el modelo con las mismas características que tenía en Santa Cruz ¿Cuáles son los rasgos distintivos de ese modelo?
– Replicaron un manual que en Santa Cruz lo tenían bien aceitado y que implica el sometimiento de todo medio que quiera simplemente reflejar la realidad; después, escuchar y espíar a todo el mundo y tener un sistema paralelo al estado. Austral Construcciones se creó en 2003 para hacer lo que hicieron los Kirchner en Santa Cruz. Ellos se pagaban a sí mismos y la plata del gobierno nacional pasaba a empresas fantasma o testaferros de los Kirchner y ellos la administraban. Crearon todo un mecanismo de autoritarismo, violencia política y corrupción. Llegaron al gobierno nacional y se presentaron como interesados por los derechos humanos, como pluralistas.

– ¿Se habían interesado antes?
– Jamás. No tenían ni siquiera una secretaría de Derechos Humanos. Santa Cruz es una provincia muy castrense. Los Kirchner durante la dictadura fueron procesistas, siempre fueron oficialistas. Pero fueron acomodando las versiones en todos los aspectos. El gran triunfo del relato del kirchnerismo fue la idea del Kirchner rico desde siempre, que es la mentira más grande de todas. Los Kirchner se enriquecieron indecentemente en la función pública, no antes. Hoy la Presidenta es la persona más rica de Argentina y una de las más ricas de América Latina porque la corrupción ha sido sideral. Si tomás el dinero de la obra pública sobrevaluada, el manejo de los fideicomisos, lo de la aduana paralela con Venezuela, si se toman los subsidios y la corrupción diaria del kirchnerismo, la cifra de la fortuna presidencial es 3 mil veces lo declarado, cerca de 21 mil millones de pesos. Si algo nos tiene que dejar muy claro el paso del kirchnerismo por el poder son dos cosas: la primera es que el poder sin control siempre oprime. La segunda es que los argentinos tenemos que empezar a entender es que hay que poner el poder en las instituciones y no en las personas. Los Kirchner han tenido un poder absoluto y han aplicado los tres requisitos básicos que ellos consideran para gobernar: mandar sin control, cometer todo tipo de arbitrariedades sin pagar costos y robar sin ser investigados. El kirchnerismo ha gobernado con esa trilogía.

– Usted fue quien denunció la compra de tierras fiscales a precio vil de parte del ex presidente Kirchner y 50 miembros del gobierno ¿Qué quedó de esa denuncia?
– Fue terrible porque es una causa que explica al kirchnerismo, cómo usaron todos los resortes del Estado y le impusieron a un intendente, que no podía decirle no al Presidente, que firmara decretos y que les diera tierras públicas. Se apoderaron de esas tierras de manera rapaz. Hoy tienen un valor de mercado de 300 millones de dólares. Lo hicieron con total impunidad. Antes de llegar al poder los Kirchner no tenían bienes en El Calafate; hoy son dueños de las mejores tierras. Los Kirchner se hicieron dar tierras con decretos secretos, sin ser publicados en el boletín oficial, con venta directa. La denuncia no es sólo haberse quedado con esas tierras, sino haber direccionado luego, como si fuera poco, la obra pública para revalorizar esos terrenos. Llevé las pruebas a la fiscal de Calafate pero la pusieron allí como un tapón para que le corrupción no fuera descubierta. La fiscal también había recibido tierras y debía investigar a su madre, Alicia Kirchner. La Justicia de Santa Cruz me dijo que no había óbice para que la fiscal siguiera investigando.

– La fiscal que debe investigar es hija de Alicia Kirchner.
- Claro, se tenía que investigar ella misma, que estaba denunciada, a su madre, al tío, que era Presidente, y a la tía senadora. La Justicia dijo que no había ningún inconveniente. La causa Calafate rompe todos los libros de derecho procesal y penal de punta a punta. Sobre esos terrenos construyeron hoteles. Pero nunca les importó el negocio de la hotelería. Querían tener una fachada en apariencia lícita, para generar ingresos que en apariencia también son lícitos. Fue un escándalo pero también explica los tiempos que pasábamos los argentinos. Fue un escándalo más grande en el exterior. Viabajan periodistas de España, Francia, Uruguay, Brasil, Chile, diarios de Estados Unidos venían a hacerme notas y todavía la noticia no había salido en los medios nacionales. En todo esto aprendí que, a veces, a la gente incluso le molesta la verdad. Aprendí que al que dice la verdad muy rápido raramente le va bien. Y esto nos debería interpelar porque se habla mucho de qué es la política. Soy tradicional en ese sentido, para mí la política es, en definitiva, la búsqueda de la verdad. Y la verdad, como decía Sócrates, está en lo profundo. A la verdad se llega, es un trabajo.

– Si el kirchnerismo es lo que usted relata, con esas características que usted menciona, todas tan negativas, ¿por qué pudo consolidar un modelo de 12 años de poder, por qué ganó elecciones con mayorías enormes y por qué tiene hoy a un candidato que se reivindica kirchnerista y está a las puertas de ser presidente?
– Habría que explicar qué es el peronismo y por qué el principal problema que tenemos es la vocación hegemónica de un partido que intenta ser totalizador. Han sido muy exitosos en hacerles creer a la gente que son los únicos que le aportan gobernabilidad al país.  Hay que pensar también qué nos pasa a los argentinos, que no aprendemos y tropezamos más de dos veces con la misma piedra: hoy pasa lo mismo que en los ‘90. La verdad es que son proyectos de poder, muy exitosos, pero que nunca convierten el crecimiento en desarrollo. Son exitosos en el corto plazo. Ya en 2011 había un sinfín de razones para que el kirchnerismo no siguiera gobernando. Se sabía que eran violentos, corruptos, autoritarios, que el país tenía piloto automático y era puro presente. Si usted me dice cuál es el principal problema argentino desde la recuperación de la democracia, debiera decirle que es que la pobreza es una vergüenza inexplicable. Pero también debería decirle que la principal deuda de la democracia es que ningún presidente no peronista pudo terminar su mandato.

Marcos Jure
mjure@puntal.com.ar

http://www.puntal.com.ar/notiPortal.php?id=169563 Gran repercusión.

el puntal diario

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